Cuando se habla de un actuador lineal eléctrico, la atención suele centrarse en el motor, el husillo, la electrónica o el sistema de control. Sin embargo, una parte importante de su comportamiento depende de elementos mucho menos visibles: las piezas mecanizadas que posicionan, soportan y mantienen alineados todos estos componentes.
Por esta razón, para REGNER, visitar AMB Stuttgart 2026 va más allá de conocer nuevas máquinas herramienta. La feria internacional del mecanizado de metales, que celebró su 22.ª edición del 15 al 19 de septiembre en Messe Stuttgart con 1.195 expositores de 34 países, es una oportunidad para analizar cómo evolucionan las tecnologías de fabricación que permiten producir componentes cada vez más precisos, repetibles y adaptables a diferentes diseños de actuadores.
En esta edición volvimos a visitar el stand de DATRON (pabellón 7, stand 7B21), fabricante de fresadoras CNC de alta velocidad con cuya tecnología trabajamos desde hace más de una década y que forma parte de nuestros procesos de fabricación de actuadores.
Un actuador lineal eléctrico convierte el giro de un motor en un movimiento lineal controlado, normalmente mediante un husillo y una transmisión mecánica. Es un conjunto mecánico en el que diferentes componentes deben mantener su posición y trabajar de forma coordinada durante toda la vida útil del producto. El resultado final no depende únicamente de la precisión de cada pieza por separado, sino también de la relación geométrica entre ellas.
La posición de un alojamiento mecanizado puede condicionar el montaje de un rodamiento; una superficie de referencia determina la posición de otros componentes y la alineación entre diferentes elementos influye en cómo se transmite el movimiento. Cuando estas relaciones geométricas se alejan de las especificaciones previstas pueden aparecer mayores fricciones, esfuerzos no deseados, desgaste o pérdidas de repetibilidad.
Por ello, en la fabricación de actuadores el mecanizado no es simplemente una etapa destinada a producir una pieza. Forma parte del comportamiento funcional del producto.
En REGNER trabajamos además con componentes de dimensiones reducidas, tolerancias estrechas y una gran diversidad de referencias. Esto obliga a combinar precisión y flexibilidad para fabricar prototipos, series cortas, variantes específicas y producciones recurrentes manteniendo la estabilidad del proceso.
Mantener capacidad propia de mecanizado también tiene importancia durante el desarrollo. Cuando durante el diseño de un actuador se modifica una geometría, una posición o una tolerancia, poder fabricar y validar internamente una nueva versión acorta el ciclo entre diseño, fabricación y ensayo. El mecanizado se convierte así no solo en una tecnología de producción, sino también en una herramienta de ingeniería.
Esto resulta especialmente útil cuando se desarrollan actuadores a medida o adaptaciones para integrarlos en el equipo del cliente. Una modificación aparentemente pequeña en una pieza puede requerir comprobar de nuevo montaje, tolerancias y funcionamiento antes de incorporarla al diseño definitivo.
Esta necesidad de combinar precisión, rapidez y flexibilidad nos llevó en 2012 a conocer DATRON. Antes de tomar una decisión, visitamos sus instalaciones de entonces en Mühltal-Traisa, cerca de Darmstadt (Alemania), para conocer de cerca sus máquinas y su forma de abordar el proceso de mecanizado.
Aquella visita terminó con la incorporación de nuestra primera DATRON. Posteriormente llegaron otras. Más de diez años después, estas máquinas continúan formando parte de nuestra producción diaria y de nuestra capacidad para fabricar internamente componentes de precisión.
Uno de los aspectos interesantes del planteamiento de DATRON es que la máquina no se considera de forma aislada. Herramientas, sistemas de fijación, software y estrategia de mecanizado forman parte de un mismo proceso, especialmente orientado al mecanizado de alta velocidad de materiales como aluminio, plásticos y composites.
Para una empresa que trabaja con numerosas referencias, este enfoque tiene especial importancia. La productividad no depende únicamente del tiempo que tarda una herramienta en mecanizar una pieza; también intervienen la preparación, la fijación, el cambio entre referencias, la programación y la capacidad de repetir el proceso.
En AMB 2026 tuvimos también ocasión de saludar a Michael Hoffarth, Key Account Sales Manager de DATRON AG, y de comentar con él la evolución de la compañía y algunas de las novedades presentadas este año en Stuttgart.
La principal novedad presentada por DATRON en AMB 2026 ha sido la DATRON MLmax Pro, una fresadora de gran formato pensada para chapas y piezas de grandes dimensiones, con un área de trabajo de 1.500 × 3.000 mm y velocidades de desplazamiento de hasta 50 m/min.
Resulta interesante observar cómo DATRON ha trasladado a una máquina de mayor formato principios sobre los que lleva años trabajando: mecanizado de alta velocidad, precisión, facilidad de utilización e integración entre máquina, herramienta, software y proceso.
La evolución de DATRON next, su sistema de control, sigue la misma dirección. A medida que una máquina incorpora más mecánica, sensores, accionamientos, electrónica y software, una parte importante del trabajo de ingeniería consiste precisamente en conseguir que esa complejidad no se traslade al operador.
Para entornos industriales con numerosos cambios de referencia, poder preparar, controlar y repetir un proceso de forma sencilla tiene tanta importancia como determinadas prestaciones individuales de la máquina.
AMB Stuttgart permite conocer nuevas tecnologías de fabricación, pero también recuerda hasta qué punto el rendimiento de un producto industrial depende de cómo se fabrican sus componentes.
En un actuador, cada pieza mecanizada forma parte de una cadena dimensional y funcional. Su geometría, posición y relación con el resto de componentes influyen en el montaje y en el comportamiento posterior del conjunto.
Por eso, para REGNER, disponer de tecnología de mecanizado no significa únicamente fabricar piezas internamente. Significa también mantener control sobre una parte del proceso que determina cómo funcionan nuestros actuadores y disponer de mayor capacidad para desarrollar, modificar y validar nuevos diseños.
Más de diez años trabajando con tecnología DATRON en nuestra planta nos han permitido comprobar el valor de su enfoque. En AMB 2026 hemos podido ver cómo sus avances siguen respondiendo a nuestras necesidades de precisión y flexibilidad en diseño y fabricación.